This day will never happen again.

Thursday, July 24, 2008

Las horas en el hospital

Comparto un texto que me gustó mucho, estaría bueno como para una lectura en voz alta. Lo leí en la última página de la revista día 7. Normalmente nunca leo esa parte del a revista pero en esta ocación me la eché porque estuve en el hospital mucho tiempo cuando cuidaba a mi mamá en su recuperación y no había nada interesante en la televisión nacional, buena suerte para mí. Voy a hacer la tarea de transcribir todo el texto de la revista al post, así que no sean huevones y !leanlo todo!. Seguramente estará en la sitio de día 7 dentro de algunas semanas listo para el copy-paste, pero me les voy a adelantar.

"Manual de autoayuda /2

La vida es el pequeño guión entre tu fecha de nacimiento y la de tu muerte - Marisa Escribano
'¿Acaso no es un crueldad demasiado grande jugárselo todo en una sola existencia?', como se pregunta Susana Tamaro. Si pudiéramos enmendarla, corregirla, la vida sería perfecta. No lo es. No hay escuelas para la vida, sólo la vida misma. El desconcierto de sabernos vivos. 'El inconveniente de haber nacido', como dice Cioran. El milagro de una existencia no pedida y sin embargo valiosa y amada hasta el punto de asustarnos y reuir a la tumba fría, el más allá, si lo hay. A la eternidad con que los niños contemplan su propio paso por el mundo se opone la brevedad que es como una queja triste en la sabiduría de los ancianos. La vida, bien mirado, es absurda, corta, sin sentido. Henry Miller lo describió muy bien: 'Estoy en contra de la vida por principio. ¿Qué principio? El principio de la inutilidad de las cosas'. Tanta vida, para qué. ¿Para qué, si nuestro destino es precipitarnos en el avísmo de la muerte, en la angustia de algún día dejar de ser? No poseo argumentos irrebocables ante este hecho contundente y falto de amorosa ternura, así como de la más prístina lógica. Sólo sobrevive una infiníta angustia, una enorme protesta que se estrella contra el muro de lo absurdo, el coqueteo religioso que nunca me convence, la posibilidad siempre presente del suicidio como forma extrema de subversión, y la convicción de que para no caer en la abulia o la tristeza del ser, hay que aferrarse a algo, lo que sea, como si se tratara de un madero metafísico en el cotidiano naufragio de nuestra existencia. Hay quien se mete a una iglesia y tiene suficiente. Hay quien encuentra un poco de consuelo e inmortalidad en cada hombre o mujer que seduce. Hay quien toma cursos para reencarnar o se invera un mundo de ágeles benéficos y de la celestial luz que se ve al final del tunel. Hay quien se redime en los hijos.


Yo soy mas simple. Sencillo, común y corriente, si se quiere. Me aferro a algo muy particular y poco valorado. Nuestra singularidad. Somos, por nuestro carácter efímero, únicos e irrepetibles. Nunca, en todo el universo, nadie más como yo, como tú, como nosotros. Eso nos hace, más que frágiles y breves, extraordinarios. Especiales. Distintos. No sé si es la respuesta al misterio, pero a mí me sirve. Me digo sin sonrojarme: ya que estamos aquí, a vivir, y me alzo de hombres ante aquello que no me gusta del mundo y de la vida. Sucumbamos ante 'el horrible vicio de vivir', como diría José Revueltas. Hagámoslo con la alegría del que sabe que la vida es corta pero a quién le importa. Que la vida duele pero también sonríe. Lloremos, sí, porque el llanto es inevitable cuando se vive, pero también cantemos y bailemos, procuremos la felicidad de respirar, de amar, de contemplar un amanecer o de caminar descalzos en la playa, de reconocernos vivos en cada latido, en cada respiración, en cada caricia, en cada parpadeo. La consignia es aprovechar el día. Hacer como si se tratara del último de nuestra vida. El carnaval, más que lo plañidero del rencor, la abulia o lo fúnebre. Ser curiosos. Sentir, oler, disfrutar, conocer, gozar, no quedarse con las ganas de algo, antes de convertirnos de nuevo en el polvo que somos. Lo dijo Borges: comamos un poco más de helado y menos habas. ' Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima, no inetntaría ser tan perfecto, me relajaría más, (...) Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos'. Lo dice un anuncio televisivo: la vida es corta, comamos primero el postre. Lo dulce del mundo. Se vive solamente una vez. Lo demás son patrañas metafísicas con olor a incienso o a cuento de hadas. Solamente una vez. Que sea éste el motor de nuestros actos, no para deslindarnos de nuestros errores y defectos sino para pulir hasta donde se pueda nuestra maravillosa y singular existencia. No nos dejemos abatir por lo cotidiano, por supuesto áspero, vulgar y altanero. Dejemos huella por lo que hicimos, no por lo que quicimos hacer. Hay gente que vive aunque no ha nacido nunca. Tal vez nos hubiera gustado ser de otra manera -nacer en mejor cuna, tener éxito en todo, poseer el don de la palabra, ser monedita de oro, contar con un espejo fiel a nuestra verdadera belleza-, pero somos lo que nos tocó ser y no hay más. Creemonos una existencia, una razón de vida, una felicidad furiosa. Aferrémonos a estar en un mundo terrible y bello, y nuestro, pésele a quien le pese. Si cuando nacimos el mundo sonrió y nosotros lloramos, que a la hora de nuestra partida sea al revés: que los demás lloren y nosotros nos despidamos con una sonrisa. Somos féretros con sueños, polvo enamorado. una ridícula de nada, sí, pero también un momento único en el universo, una pasión inútil, un abusrdo, una intensa casualidad convertida en milagro."
Carrera, Mauricio. "Manual de autoayuda/2". Día Siete. 20 de julio 2008: 64.

6 comments:

kiche said...

ahhh! q bueno esta tu "copy-paste" mi kike, pero creo q me gusto aun mas xq lo posteaste tu, fue una buena combinación de buena vibra ( son su siempre presente lado oscuro)que siempre logra un resultado EQUILIBRADO Y PKM! :-)

kymeraz said...

Cool, apoyo ese "copy paste"

Jorge Zepeda Patterson said...

Hola soy Jorge Zepeda Patterson, director de Dia Siete, quiero que sepas que te va a cargar la chingada, dado que copiaste nuestro texto... si, ya se que estas pensando... que nos diste crédito, pero la verdad me vale madre tus crédito, sabemos donde vives, sabemos que tienes una hijita con la muchacha que les hace el servicio domestico... pronto tendrás noticias mias.

.: jOSUé dElGaDo :. said...

Hermano: estudias en el ITESM, ¿verdad? Irrevocable es con "v" y no con "b" como lo tecleaste en tu texto. Échale ganas, no te voy a ser eterno.

.: jOSUé dElGaDo :. said...

Por cierto: Esta de huevos el texto.

kymeraz said...

Y a postea otra cosa huevón